La palabra final: cartas suicidas
Podría pensarse que las últimas palabras son las más verdaderas. Allí es donde se condensa nuestra historia de vida pasada; ese instante presente y, al mismo tiempo, final; y nuestra reflexión de la eternidad. A continuación, se presenta una serie de cartas famosas de casos reales que guardan en su interior el misterio de esa terrible verdad.
De Frederick Pope a Victoria
De Georges Boulanger Ixelles, 29 de septiembre de 1891
De Ángel Gavinet a Francisco Navarro y Ledesma [Riga, 29 de noviembre de 1898]
De Paul Lafergue [a Paula Marx] Draveil, 26 de noviembre de 1911
De Ryunosuke Akutagawa a un viejo amigo Tokio, julio de 1927
De Vladimir Maiakovsi a todos Moscú, abril de 1930
De George Eastman Rochester, 14 de mayo de 1932
"Voy a dormir" de Alfonsina Storni Mar del Plata, 22 de octubre de 1938
De Lisandro de la Torre a sus queridos amigos Buenos Aires, 5 de enero de 1939
De Virginia Woolf [a Leonard Woolf] Sussex, 28 de marzo de 1941
De Stefan Zweig a su querida Friderike Petrópolis, febrero de 1942
De Lupe Vélez a su secretaria y a Harold Beverly Hills, 13 de diciembre de 1944
De Getúlio Vargas Río de Janeiro, 24 de agosto de 1954
De Thích Quáng Dúc Saigón, 11 de abril de 1963
De Alberto Greco Barcelona, 1965
De Miguel Ángel Quevedo al Ernesto Montaner Miami, 12 de agosto de 1969
Del Amauta José María Arguedas La Molina, 28 de noviembre de 1969
De George Sanders a su querido mundo Castelldefels, 25 de abril de 1972
De Sid Vicious Nueva York, 2 de febrero de 1979
De Dalida París, 3 de mayo de 1987
De Marc Lépine Montreal, 6 de diciembre de 1989
De Per Yngve Ohlin Oslo, 8 de abril de 1991
De Hervé Villechaize Hollywood, 4 de septiembre de 1993
De Kurt Cobain a Frances y Courtney Washington, abril de 1994
De Wendy Orlean Williams Connecticut, 6 de abril de 1998
Del Doctor René Favaloro Buenos Aires, 29 de julio de 2000
De John Clifford Baxter Sugarland, 25 de enero de 2002
De Leslie Cheung Hong Kong, 1 de abril de 2003
De Hunter Thompson [a su esposa Anita] Colorado, 20 de febrero de 2005
De Lee Eun-Ju a su mamá Bundang, 22 de febrero de 2005
De Evan Scott Perry Nueva York, 2 de octubre de 2005